La hora más oscura
Una de las formas sencillas y relajantes que empleo para aprender es viendo
películas, mi género preferido es el drama. El domingo pasado me dispuse a ver
la película Darkest hour (La hora más oscura), nominada como
mejor película en los Premios Oscar 2018, que pone en escena la actuación de
Winston Churchill cuando asumió el cargo de primer Ministro de Inglaterra en
plena segunda guerra mundial (1935-1940). Empleé mi tiempo analizando la
conducta de Churchill, de su familia, del partido político, del rey y de los
ingleses.
A Churchill le TOCÓ asumir la posición dentro del gobierno porque
básicamente, con ese panorama, ningún otro personaje estaba muy animado
para hacerlo. Él era el candidato menos querido, no era la mejor opción y
supuestamente era el menos preparado de todos; sin embargo, el rey lo eligió
muy a su pesar y al de muchos otros pero… ¿La vida te da sorpresas? ¿Sus
detractores ignoraban su capacidad y preparación? ¿Eran sus detractores por
deporte o con motivos de poco peso?.
¿El contexto? Plena guerra mundial y de ahí el compromiso era salvar
a Inglaterra de la invasión y a los ingleses de la muerte y, ¿quién era el
contendor? Hitler--à No era poca cosa
Ok. ¿Dónde estaba el rey? Cómodo en el palacio y, ¿el
“equipo” conformado por el partido político? Rezongando, de brazos
cruzados, hablando con los dientes apretados, esperando el palo cochinero para
Churchill, mirando cómo se llenaba de agua el submarino amarillo. Entonces yo
me pregunto: ¿Eran ingleses el rey y los del partido? ¿Les importaba de veras
los ingleses y sobre todo el ejército, los pocos que luchaban por muchos-? ¿El
ataque de Hitler no era contra ellos? ¿Estaban resignados? ¿Por qué nos
quedamos de brazos cruzados en pleno naufragio? De no ponerse en marcha lo que
proponemos ¿Nos retiramos del juego?
Cierto, Churchill era un tanto ambicioso con sus ideas, parecían un poco
alocadas, pero no era un tonto: intelectual y político de carrera –entre un
montón de competencias para asumir- y, además estaba neciamente determinado a
obtener la victoria. ¿Qué hacía el equipo con toda esta información? ¿Era capaz
de escuchar, Es-cu-char, entender y ayudar? ¿Respondían para ayudar o para
disparar al corazón de la idea? ¿Cuál es el costo al dejar al líder solo con el
propósito del colectivo en sus manos? ¿Conocerían ellos la definición de
sinergia?
Por otra parte, la familia del inglés se mantenía bien cerca, fuerte,
confiada, nerviosa también sin conocer bien la profundidad de la solución ni
cuán decidido estaba él.
La hora más oscura del ser humano, es una de las más íntimas de todas las
horas que vivimos, sentimos el miedo en las vísceras y en la piel, por lo que
potencialmente pueda pasar y llegue a resultar no solo para mí sino para el
resto; el impacto de mi decisión en el colectivo es el momento en el que
dudamos si estás siendo perseverante o terco, esto sintió Churchill cuando vio
que Hitler prácticamente se dirigía a aplastar a Inglaterra-. El
instante más oscuro hay que vivirlo y sobre todo sentirlo, analizarlo y volver
a tomar el impulso para seguir o poner una pausa si fuera posible hacerlo –no
es peligrosa, tenemos que saber para qué sirve y entonces utilizarla en pro del
objetivo-. ¿Qué hizo Churchill pososcuridad? Remató, se volvió a asegurar que
ese era el camino y salió convencido y determinado a obtener la victoria (Creer
para Crear) ¿Qué hizo el rey pososcuridad? Se entregó a la solución de
Churchill después de rechazarlo desde lo más profundo, y yo les pregunto:
¿Cuánto esperan para acompañar una propuesta? ¿Eres parte de la solución o del
problema? ¿Tomarías el lugar de Churchill? En la vida es importante tomar
parte, fijar posición, proponer, criticar para construir: hablar por hablar nos
saca del juego ¿Y los ingleses? La angustia diaria los carcomía, aquellos que
tenían a su familia en el ejército deliraban de horror, la puesta en marcha del
plan de Hitler los paralizó pero Churchill era un gran orador y empleó esta
herramienta para llegar hasta la angustia y de ahí conectar con el empuje y la
convicción que iban a salir de esta situación porque ese era su compromiso y
además trabajaba arduamente para alcanzarlo. Se ganó la confianza y no los
defraudó.
¿Cuáles son mis herramientas para persuadir? ¿Quieres tener éxito en
un equipo? Analiza con la consciencia de ayudar –es tu objetivo también-,
motiva, practica la empatía, alerta a aquellos que están a punto de hundirse,
siéntete parte del equipoà ahí está la madurez y el verdadero y genuino
interés por el impacto en las decisiones que tomamos. Descruza tus brazos,
párate de la silla, lee, pregúntate y pregunta, fabrica propuestas sólidas,
piensa en el otro.
Churchill fue un bárbaro –con sus bemoles como todos los tenemos- pero
acompañado, créeme que la subida se hace más sencilla dentro del más oscuro
escenario.
¿Qué posición toman ustedes?
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